LOS PEELING QUÍMICOS SUPERFICIALES

El peeling superficial contribuye a  borrar el cloasma o paño.
Los peeling superficiales permiten recuperar la armonía de los diferentes estratos epidérmicos y además, pero en menor medida, estimulan la dermis. Las sustancias utilizadas como peeling superficial son: ácido glicólico al 70%, ácido glicólico al 50%, ácido kójico al 10%, ácido salicílico al 35%, etc. Estas sustancias, algunas de las cuales se denominan ácidos frutales o alfa-hidroxiácidos (AHA), provocan una reducción de la capa córnea, aumentan la capacidad de la epidermis para fijar agua, mejoran las calidades plásticas, aumentan el recambio epidérmico y los glucosaminoglucanos dérmicos. Si agregamos hidroquinona se consigue un efecto de aclaramiento sobre el cloasma manteniendo el resto de las propiedades.
Los peeling superficiales se recomiendan a pacientes con un grado ligero de fotoenvejecimiento. Para conseguir buenos resultados es necesario repetir las quimioexfoliaciones de manera regular y seguir un tratamiento ambulatorio en el domicilio con cremas de ácido glicólico.
Este tratamiento domiciliario puede ser preciso mantenerlo meses o años, incluso después de haber satisfecho la demanda inicial de peelings del paciente.
En resumen, la exfoliación superficial une de manera indisoluble los cuidados domiciliarios y el peeling médico en consulta.
La gran ventaja del peeling superficial es que son casi invisibles en sus consecuencias inmediatas y la paciente no tiene que suspender su actividad social. Sin embargo, su eficacia es mucho menor que los peeling medio o profundo.